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La Nueva Tierra II

Escrito por danielvilalta 21-09-2014 en Nueva era. Comentarios (0)

La Nueva Tierra II

El ciclo planetario

Todo lo que es, evoluciona en Ciclos, ya sean planetas o humanos.
El hecho de bajarse del ciclo kármico en un determinado tiempo no es una excepción para (grupos de) almas individuales. Lo que hace especial a esta era, sin embargo, es que la tierra misma está completando un mayor ciclo kármico. La tierra está involucrada en una transformación interna lo cual dará como resultado un nuevo tipo de conciencia en su ser como planeta. Sin importar en qué punto estén las almas individuales dentro de su propio ciclo, el proceso de transformación de la tierra, las afectará.
La tierra es su hogar. Comparen esto con la casa en la que ustedes viven. Imaginen que está siendo reconstruida. Esto afectaría mucho su vida diaria. Dependiendo del estado de su mente, experimentarán esto como un cambio bienvenido o como un evento desordenado y molesto. Si ustedes estaban planeando e interesados en reconstruir su casa de todos modos, ustedes estarían ‘sincronizados’ con los cambios y podrían seguir la corriente. El proceso de transformación de la tierra va a sostener y aumentar sus procesos de transformación personales. Si ustedes todavía no quieren reconstruir su casa para nada, se sentirán frustrados por el caos alrededor de ustedes. Los cambios internos de la tierra los desequilibrarán. Para aquellos que dan la bienvenida a los cambios internos de su planeta tierra, estos serán tiempos extremadamente poderosos. Ustedes serán elevados por la corriente de Luz que actualmente está inundando su universo.

Actualmente, la tierra casi se quiebra debajo de la carga kármica de la humanidad.  La negatividad y la violencia que se esparce desde ésta carga kármica, forma una clase de desecho energético que la Tierra apenas es capaz de procesar (neutralizar e integrar). Enfoquen su conciencia por un momento en el corazón de la tierra. Relájense y enfóquense.....¿pueden sentir algo ahí? ¿Pueden sentir cómo la tierra  se desgarra? ; hay demasiada violencia sobre ella. La tierra está sintiendo impotencia y resistencia al mismo tiempo. Ella está al borde de crear una nueva base para su ser. La tierra va a liberar las energías de lucha, competición y drama: en niveles internos y externos. La nueva base que se está esbozando dentro de ella es la energía del corazón, la energía de equilibrio y conexión: la energía Crística viviente. 

La tierra, exactamente igual que la humanidad, está implicada en una experiencia de aprendizaje. Exactamente igual que la humanidad, su conciencia está evolucionando y transformándose a sí misma. Como sucedió con la humanidad, su viaje comenzó desde un cierto tipo de ignorancia o inconsciencia acerca de su propio ser.
La tierra alguna vez fue un ‘planeta oscuro’, que absorbió o tragó las energías que la rodeaban. Ella tomaba las energías o seres que encontraba y los asimilaba completamente: ella les quitaba su singularidad y en cierto sentido los ‘mataba’. Esto surgía de su deseo de expansión. La tierra de algún modo sentía una falta o insuficiencia dentro de ella, que interpretaba como una necesidad de conquistar o asimilar otras energías. Ya que la tierra no daba nada a cambio a estas energías, no había en realidad una interacción entre ellos. Era un proceso mortal y silencioso.

En un cierto tiempo, la tierra se dio cuenta de que éste proceso no la satisfacía más. Ella sintió que algo faltaba en este modo de alimentarse a sí misma. Su sensación de insuficiencia no era aliviado por éste.
Su impulso a expandirse no se satisfacía matando energías.
En ese momento, dentro de la conciencia de la tierra nació el deseo de vivencias, de Vida. La tierra no fue completamente consciente de esto. Ella sólo supo que quería algo más, algo nuevo, una clase de interacción con otras energías que no terminaran con la reducción de aquellas energías en energía terrestre. Dentro de la conciencia terrestre se creó un espacio para la experiencia de algo diferente a ella misma.
Energéticamente esto significa el comienzo de la vida en la tierra.
Es una ley cósmica que todos los deseos profundamente sentidos finalmente crearán los medios para su realización. Los deseos, que esencialmente son una mezcla de pensamiento y sentimiento, son energías creativas. Esto se sostiene para planetas tanto como para personas. Dentro de la tierra como un planeta había asomado un anhelo, un anhelo de experimentar la vida. Un anhelo de preservar y apreciar la vida, en lugar de destruirla.
Y así sucedió.
Cuando la vida llegó a la tierra, la tierra misma comenzó a florecer. Ella entró en un nuevo dominio de experiencias, que la colmó con una sensación de sorpresa y satisfacción. Ella se sorprendió de que aquel simple anhelo, aquella necesidad apenas percibida, pudiera traer  tan grandes y nuevos desarrollos.
Sobre la tierra se desplegó un gran experimento de formas de vida. Muchas formas de vida fueron inducidas a manifestarse sobre la tierra y a experimentar con las energías presentes. La tierra se volvió un nuevo lugar de procreación. Hubo libertad para explorar nuevos caminos, nuevas posibilidades. Fue y aún lo es libre albedrío para todas las criaturas. 

Con la creación de la vida, la tierra y las criaturas vivientes en ella, comenzaron a seguir una cierta línea de desarrollo interior. Este camino de experiencia tuvo su propio tema central: el equilibrio entre dar y recibir. 
Al nivel interior de conciencia, la tierra había luchado por eones de tiempo para encontrar el equilibrio indicado entre dar y recibir. Como planeta, la tierra da y recibe vida. En el ‘período oscuro’ de la tierra, la etapa en la cual ella absorbía y liquidaba energías, el acento fuerte estuvo en ‘recibir’. 
Actualmente, ella se ha inclinado hacia el otro extremo: dando hasta el límite de lo que puede dar. 
La tierra ha tolerado violencia y explotación por la humanidad por mucho tiempo, porque esto fue en algún sentido apto karmicamente. La tierra tuvo que explorar el otro lado de poder y opresión. Sus acciones como ofensor incitaron la experiencia opuesta de ser víctima, como un boomerang. Así es como funciona el karma. No es una cuestión de castigo. Para realmente entender y terminar con el tema del poder, ustedes tienen que experimentar ambos lados del mismo. Con cualquiera que ustedes peleen o quieran infligir poder sobre él, ustedes tendrán que encontrarse nuevamente, como víctima u ofensor, hasta que ustedes reconozcan que ambos son UNO, ambas partes de una energía divina. 
Entonces, la despiadada explotación de la tierra en estos tiempos es, en algún sentido, karmicamente adecuada, ya que ha provisto a la tierra de una oportunidad para llegar a un completo entendimiento del equilibrio entre dar y recibir.

De todos modos, los límites dentro de los cuales el desacato y la explotación son karmicamente adecuados son tomados en cuenta. La tierra ha alcanzado su entendimiento del equilibrio y está completando su ciclo kármico de conciencia. Ella ha logrado ahora un nivel de amor y conciencia que no tolerará el abuso humano por mucho más. Este nivel de conciencia hará que ella atraiga energías de la misma mentalidad, las cuales saboreen armonía y respeto, y repelerá energías con intenciones destructivas. 
Ha llegado el tiempo para un nuevo equilibrio entre dar y recibir. En la “nueva tierra”,  habrá paz y armonía entre el planeta tierra y todos los que vivan en ella: hombre, planta y animal. La armonía y conexión sincera entre todos los seres será una fuente de gran alegría y creatividad. 
La transición desde la vieja tierra hacia la nueva tierra es un proceso que no está fijo en tiempo y características. Depende más de las elecciones hechas por la humanidad, de las elecciones hechas en este momento por todos ustedes como individuos. 
Muchas predicciones se han hecho y se hacen acerca de este tiempo de transición. El hacer tales predicciones siempre es una cuestión dudosa. Lo importante es que: su realidad materialmente visible es una manifestación de sus estados internos, colectivos de conciencia. La conciencia es, como lo expusimos al comienzo (ver La Nueva Tierra I), libre y creativa. En todo momento, ustedes pueden decidir cambiar su futuro pensando y sintiendo diferente. Ustedes tienen poder sobre sus pensamientos y sentimientos. En todo momento, ustedes pueden decir ‘no’ a los pensamientos o sentimientos restrictivos y destructivos. Esto cuenta para ustedes, como individuos, pero también sirve para grandes grupos de personas. 
Cuando un considerable grupo de individuos elige libertad y amor, sobre el odio a sí mismos y la destrucción, entonces esto se manifestará por sí mismo en la realidad material. La tierra reaccionará a eso. Ella es sensible a lo que tiene lugar dentro de las personas. Ella responde a sus movimientos internos. 
Con esto, quisiéramos recalcar, que nadie, ni siquiera ‘de nuestro lado’, es capaz de realizar predicciones precisas acerca del modo en que la Nueva Tierra nacerá. 
Queda claro, de todos modos, que el grupo de almas que ahora están completando su ciclo kármico (ver La Nueva Tierra I) está estrechamente conectado energéticamente a la Nueva Tierra. Estas personas, quienes frecuentemente se sienten profundamente conectadas a los ideales incluidos en la Nueva Tierra, tendrán hermosas oportunidades de crecimiento y liberación, debido a la coincidencia de los ciclos planetarios y personales. 

En nuestra próxima serie de lectura, la serie de los Trabajadores de la Luz (Ligthworkers), hablaremos acerca de este grupo de almas en particular. Ellos generalmente son llamados Trabajadores de la Luz, y nosotros también usaremos ese nombre. Sus razones para encarnar durante esta época de transición no son casuales. Ellos están profundamente conectados con la historia de la tierra. En nuestras próximas series, describiremos los rasgos psicológicos que poseen la mayoría de los Trabajadores de la Luz. Hablaremos acerca de su historia, sus raíces galácticas y su misión en la tierra. Discutiremos en detalle las etapas de crecimiento interior que están involucradas en la liberación de uno mismo del ciclo kármico. 


La Nueva Tierra I

Escrito por danielvilalta 21-09-2014 en Nueva era. Comentarios (0)

La Nueva Tierra I

En estos días y época, está teniendo lugar una transición sobre la tierra. Esta esbozándose una nueva conciencia que tarde o temprano tomará forma.
Cómo sucederá exactamente esta transición, qué forma tomará, no está determinado. El futuro siempre es indeterminado. Lo único que es realmente revelado es este momento: El Ahora. Desde lo conocido del Ahora, se abren incontables caminos posibles, una red infinita de futuros posibles.

Basándonos en el pasado, podemos predecir que un futuro particular es más probable que otro, pero la elección es siempre de ustedes.¡Son ustedes quienes deciden si permiten que el pasado determine su futuro! Las predicciones siempre están basadas en probabilidades. Las probabilidades están relacionadas con el pasado. En el poder que tienen como un humano está la posibilidad de quebrar con el pasado, para establecer un curso diferente. Ustedes están dotados de libre albedrío. Ustedes tienen el poder de cambiar, de recrearse a ustedes mismos. En este poder yace su divinidad. Es el poder de crear de la nada. Este poder divino pertenece a la verdadera esencia de quienes son ustedes.

Hablando de estos días y épocas como una etapa de transición, nunca olviden que ustedes son los maestros de su propia realidad. No existe tal cosa de Plan predestinado o un Poder Cósmico, el cual rige su camino de alma individual, o su poder individual para crear su propia realidad. No funciona de esa manera. Cada alma sobre la tierra experimentará esta transición del modo establecido por sus predisposiciones internas. Hay muchas realidades. La realidad que ustedes elijan va a responder a sus necesidades interiores y deseos.

Lo que hace a este tiempo (1950-2070 aproximadamente) especial, es que hay dos tipos de ciclos diferentes de conciencia llegando a un fin: un ciclo personal (o: una serie de ciclos personales) y unciclo planetario. 
La terminación de estos ciclos coincide, por lo tanto uno refuerza al otro.

Por parte de la humanidad, la terminación de su ciclo personal de vidas terrestre esta cerca. La mayoría de las almas involucradas en esta consumación son Trabajadores de la Luz. Hablaremos con más detalles acerca de este grupo de almas trabajadoras de la luz. (Ver Trabajadores de la Luz I, II y III).

Aquí, nos gustaría explicar la naturaleza de este ciclo personal: qué significa ir a través de él y cuál es el objetivo de vivir todas estas – bastante complicadas - vidas sobre le Tierra. 

El ciclo kármico personal

Las vidas terrestres que ustedes experimentan forman parte de un ciclo mayor de sus almas.  Este ciclo fue diseñado para permitirles a ustedes experimentar completamente la dualidad. Ustedes - dentro de este ciclo –  han experimentado cómo es ser masculino, ser femenino, estar saludable  y enfermo, ser rico o pobre, ser ‘bueno’ y ‘malo’. En algunas vidas, ustedes han estado intensamente involucrados con el mundo material, siendo un granjero, un trabajador o un artesano.
Ha habido más vidas orientadas espiritualmente, en las cuales ustedes portaron una fuerte conciencia de sus orígenes espirituales. En aquellas vidas ustedes se vieron atraídos por vocaciones religiosas. También ha habido vidas en las cuales ustedes exploraron el mundano dominio del poder, de políticas, etc. Puede haber habido vidas dedicadas a su expresión artística.

Frecuentemente, las almas tienden a especializarse en algo en el curso de todas estas vidas. Esto puede ser claramente reconocido en personas que poseen un don natural en un área determinada. Parecería que ellos tuvieran un potencial ahí, incluso desde niños, el cual solo necesita ser tocado en el momento oportuno y entonces éste se desarrolla fácilmente.

Las almas de los Trabajadores de la Luz muy frecuentemente son atraídas hacia vidas religiosas, y han vivido numerosas vidas como monjes, monjas, sacerdotes, chamanes, brujas, psíquicos, etc. Ellos estuvieron inclinados a ser intermediarios entre el mundo material, físico y los reinos espirituales. Y por lo tanto ellos desarrollaron una ‘habilidad’ en estos campos. Cuando ustedes sienten este llamado, este fuerte impulso a involucrarse con la espiritualidad, incluso si éste no se adapta a su vida diaria normal, ustedes bien podrían ser parte de esta familia de Trabajadores de la Luz.

Vivir en la Tierra les provee a ustedes una oportunidad de experimentar completamente cómo es ser un humano. Ahora, ustedes podrían preguntar: ¿qué tiene de tan especial ser un humano? La experiencia humana es tanto diversa como intensa. Cuando ustedes viven una vida humana, están temporalmente inmersos dentro de un abrumador campo de sensaciones físicas, pensamientos y sentimientos.
Debido a la dualidad inherente en este campo, hay gran contraste e intensidad en sus experiencias. Mucho más grandes que cuando ustedes están en los planos astrales, como ustedes lo llaman. (Estos son los planos a los cuales ustedes entran después de que mueren y donde están entre vidas) Debe ser difícil de imaginar para ustedes, pero a muchas entidades en nuestro lado les encantaría estar en sus zapatos. A ellos les encantaría ser humano, ganar experiencia humana. La experiencia humana tiene una clase de realidad en ella, la cual tiene un incalculable valor para ellos. Aunque ellos pueden crear incontables realidades por el poder de su imaginación, esto les da menos satisfacción que la creación de una realidad ‘real’ en la tierra.

Sobre la tierra, el proceso de creación es a menudo una lucha. Ustedes típicamente encuentran una suerte de resistencia en hacer realidad sus sueños. El tipo de creación mental en el mundo astral es mucho más fácil. No hay tiempo de retraso entre el pensamiento de algo y la verdadera creación del mismo. Además, ustedes pueden crear cualquier realidad que quieran o en la que puedan pensar. No hay límites. En el momento que ustedes imaginan un jardín encantador, está ahí para que ustedes entren.
Dar nacimiento a una idea en la tierra,  hacerla realidad en el mundo material, es un gran esfuerzo. Demanda una fuerte intención, perseverancia, claridad mental y un corazón confiado. En la tierra, ustedes tienen que tratar con la lentitud y tenacidad del mundo material. Ustedes tienen que lidiar con sus propios impulsos contradictorios, con las dudas, con la desesperación, con la falta de conocimiento, con la falta de confianza, etc.
El proceso de creación puede ser obstruido o incluso fallar a causa de cualquiera de estos elementos. Pese a todo, estos problemas potenciales, incluso las fallas, son las verdaderas razones que hacen tan valiosa la experiencia de vida terrestre. En este proceso, los desafíos que encuentran son sus más grandes maestros. Le dan a la experiencia terrestre una profundidad tal que la hace mucho más honda y amplia que el fácil proceso de creación en los planos astrales. Esta facilidad engendra insignificancia. (Volveremos sobre este tema más abajo). Las entidades astrales que todavía no han experimentado vidas sobre la Tierra saben y entienden esto.

Ustedes con frecuencia se desalientan e incluso se desesperan por la no condescendiente naturaleza de su realidad. Muy a menudo, la realidad no responde a sus deseos y esperanzas. Muy frecuentemente, sus intenciones creativas parecen finalizar en dolor y desilusión. Sin embargo, ustedes hallarán la llave de la paz y la felicidad en algún punto. Ustedes hallarán aquella llave dentro de su propio corazón. Y cuando lo hagan, la alegría que les sobrevendrá no será igualada por nada creado en los planos astrales. Será el nacimiento de su maestría, su divinidad. El éxtasis que experimentarán cuando despierte su divinidad les proveerá el poder de sanarse a ustedes mismos. Este amor divino les ayudará a recuperarse de las heridas profundas que han sufrido a través de sus vidas en la tierra.
Después de esto, serán capaces de ayudar a curar a otros que hayan atravesado las mismas pruebas y penas.
Ustedes reconocerán su dolor. Lo verán en sus ojos. Y serán capaces de guiarlos en su camino hacia la divinidad.

El propósito de ir a través de la dualidad

Por favor no subestimen el significado de sus vidas en la tierra. Ustedes pertenecen a la más creativa, avanzada y valiente parte de Dios (Todo lo Que Es). Ustedes son exploradores de lo desconocido y creadores de lo nuevo. Sus exploraciones a través del reino de la dualidad han servido a un propósito que está más allá de su imaginación. Es difícil explicarles el profundo significado de sus viajes, pero queremos decirles que ustedes han creado un nuevo tipo de conciencia, una que no existía previamente.
Esta conciencia primeramente fue desplegada por Cristo, cuando caminó en la tierra. Esta conciencia, que llamaremos la conciencia Crística, resulta de una alquimia espiritual. 
Alquimia física es el arte de transformar plomo en oro. Alquimia espiritual es el arte de transformar energía oscura en  “la tercer energía”, el oro espiritual presente en la energía Crística.
Por favor entiendan que no estamos diciendo que el propósito es transformar oscuridad en luz, o malo en bueno. Oscuridad y Luz, malo y bueno son opuestos naturales;  ellos existen gracias al otro.
La alquimia espiritual introduce una ‘tercer energía’, un tipo de conciencia que abarca ambas polaridades a través de energías de amor y comprensión. El verdadero propósito de su viaje no es hacer que la Luz conquiste a la Oscuridad, sino ir más allá de estos opuestos y crear un nuevo tipo de conciencia, la cual pueda mantener la unidad tanto ante la presencia de luz como ante la presencia de oscuridad.

Explicaremos este punto bastante difícil por medio de una metáfora.
Imaginen que ustedes son buceadores de mar profundo en busca de una perla. Una y otra vez ustedes se zambullen en el océano para hallar esta particular perla, de la cual todo el mundo habla pero que nadie realmente ha visto. Se rumorea que incluso Dios, el Principal Buceador, nunca ha tocado la perla.

Zambullirse en el océano está lleno de peligros, ya que pueden perderse o ir a las profundidades y suspender su respiración. Aún así, ustedes persisten y se sumergen en este océano una y otra vez, porque ustedes están resueltos e inspirados. ¿Están ustedes dementes? 
No, ustedes son exploradores de lo nuevo. 
El secreto es: en el proceso de hallar la perla, ustedes la estáncreando.
La perla es el oro espiritual de la conciencia Crística. La perla son ustedes, transformados por la experiencia de la dualidad. 
Lo que tenemos aquí, es una verdadera paradoja: al explorar lo Nuevo, ustedes lo están creando. Ustedes han pasado a ser la perla de la creación de Dios.

Dios no tiene otro modo de hacer esto, porque lo que ustedes van a hallar, aún no existe: tiene que ser creado por ustedes. ¿Por qué estaría Dios tan interesado en crear algo nuevo? Permítanos exponer esto de la manera más simple posible.
Primero, Dios es enteramente BUENO. Hubo bondad en cada lugar y todo alrededor. En realidad, porque no había nada más,  las cosas eran estáticas. Su creación carecía de vitalidad, carecía de la posibilidad de crecimiento y expansión. Podrían decir que estaba atascada.
Para crear cambio, para crear una oportunidad de movimiento y expansión, Dios tuvo que introducir un Elemento en su creación que fuese diferente de la Bondad que lo impregnaba todo. Esto fue muy difícil para Dios, ya que ¿cómo pueden ustedes crear algo que no son ustedes? ¿Cómo puede la Bondad crear Maldad? No puede. Por lo tanto, Dios tuvo que salir con un truco, por así decirlo. Este truco se llama IGNORANCIA.
Ignorancia es el elemento que se opone a la Bondad. Crea la ilusión de estar afuera de la Bondad, o estar separado de Dios. “No saber quiénes son ustedes” es el incentivo detrás del cambio, crecimiento y expansión en su universo. Ignorancia alimenta al miedo, el miedo alimenta la necesidad de control; la necesidad de control alimenta la lucha por el poder: y así ustedes tienen todas las condiciones para  que el “Mal” prospere.
Se ha establecido el escenario para la batalla entre el Bien y el Mal.

Dios necesitó la dinámica de los opuestos para ‘desatascar’ su creación. Debe ser muy difícil para ustedes el poder comprender, en vista de todo el sufrimiento causado por la ignorancia y el miedo, pero Dios puso gran valor en estas energías, ya que ellas le proveyeron de un modo de ir más allá de El /Ella misma.

Dios les pidió a ustedes, aquellos que pertenecen a su más creativa, avanzada y valiente parte de Ella misma, que tomaran el velo de la Ignorancia. Con motivo de experimentar la dinámica de los opuestos tan completamente como fuese posible, ustedes fueron temporalmente empapados en olvido acerca de su verdadera naturaleza. Ustedes consintieron en dar este salto a la ignorancia, pero este hecho también fue cubierto por el velo del olvido. Por lo tanto ahora ustedes frecuentemente maldicen a Dios por estar en la situación en la que están: las penas, la ignorancia – y nosotros lo entendemos.  En esencia, ustedes son Dios, Dios es ustedes.

A pesar de todos los problemas y pesares, en lo profundo de ustedes aún existe una clase de maravilla y excitación a cerca de vivir en la dualidad, en cuanto a experimentar y crear lo Nuevo. Esto es la excitación original de Dios, la razón por la que él comenzó este viaje a través de Ustedes en primer lugar.

Cuando ustedes comenzaron su viaje, se enfrentaron al Mal (miedo, ignorancia) con solo una vaga memoria del Bien (Hogar) en sus mentes. Ustedes comenzaron a batallar contra el miedo y la ignorancia, mientras añoraban el Hogar. Sin embargo, ustedes no retornarán al Hogar en el sentido de regresar a un estado en su pasado. Ya que la creación ha cambiado a causa de sus viajes.
Al final de su viaje sucederá que ustedes han expandido la bondad y la maldad, la luz y la oscuridad.
Ustedes habrán creado una tercer energía, la energía Crística, la cual abarca y trasciende a ambos. Ustedes habrán expandido la creación de Dios. Ustedes serán la Nueva Creación de Dios. Dios habrá llegado más allá de Él/Ella misma cuando la conciencia Crística haya nacido completamente sobre la tierra.
La conciencia Crística no existía antes de la “experiencia humana”. La conciencia Crística es la conciencia de alguien que ha ido a través de la multifacética experiencia de la dualidad, ha llegado a término con ella, y emerge ‘del otro lado’. Él llegará a ser el habitante de la Nueva Tierra. Éste dejará ir a la dualidad. Él habrá reconocido y abrazado su propia divinidad. Él llegará a ser uno con su Ser divino. Pero su Ser divino será diferente que antes. Será más profundo y más rico que la conciencia de la que él nació. O uno podría decir: Dios se habrá enriquecido a Él/Ella misma yendo a través de la experiencia de la dualidad.

Esta historia está simplificada y distorsionada, como algo que diríamos es distorsionado por la ilusión del tiempo y la separación. Esta ilusión ha servido a un valioso propósito. Pero ha llegado el tiempo de ir más allá de ellos. Por favor traten de sentir la energía detrás de nuestras palabras, historias y metáforas.
Esta energía es en esencia ustedes mismos. Es la energía de sus futuros seres crísticos la cual está hablando a través mío, Jeshua. Estamos esperándolos para que se unan a nosotros.

Cómo superar la dualidad (la culminación del ciclo kármico)

Sus ciclos terrestres de vida finalizan cuando el juego de la dualidad ya no se sostiene en ustedes. Es esencial para el Juego dualístico que ustedes se identifiquen con una posición particular en el campo de juego de las polaridades. Ustedes se identifican a ustedes mismos con ser pobre o rico, famoso o humilde,  hombre o esposa, héroe o villano. En realidad no importa mucho qué parte ustedes están jugando. Mientras ustedes se sientan uno con el actor de la escena, la dualidad aún tendrá fuerte asidero en ustedes.
Esto no está mal por supuesto. En cierto sentido se pensó que fuese de esa manera. Se quiso que ustedes olviden su  verdadero ser. Para experimentar todos los aspectos de la dualidad, se tuvo la intención de que ustedes redujeran su conciencia a un papel particular en el Drama de la vida en la tierra.
Y ustedes jugaron bien. Ustedes quedaron tan atrapados en sus roles que olvidaron completamente la aspiración y el propósito de empezar a ir a través de este ciclo de vidas. Ustedes se olvidaron tanto de ustedes mismos que tomaron los juegos y dramas de la dualidad como la única realidad existente. Al final, esto los vuelve muy solitarios y llenos de miedo. No es sorprendente, ya que el verdadero juego de la dualidad, como se apuntó en la sección anterior, está basado en elementos de ignorancia y miedo.

Para comprender los trabajos de la dualidad en su vida diaria, nos gustaría mencionar algunos rasgos típicos del juego de la dualidad.

Características del Juego de la Dualidad

1)

Sus vidas emocionales son esencialmente inestables.
No está presente un ancla emocional, ya que ustedes siempre están en la posición de “arriba” o “abajo” de un modo particular. Ustedes son iracundos o indulgentes, intolerantes o generosos, depresivos o entusiastas, felices o tristes. Sus emociones fluctúan permanentemente entre los extremos. Ustedes creen tener solo un limitado control sobre éstas fluctuaciones.

2)

Están intensamente involucrados con el mundo externo.
Es muy importante para ustedes el modo en que los juzgan las otras personas. Su autoestima depende de lo que el mundo externo (sociedad o sus seres queridos) les reflejan a cerca de quiénes son ustedes. Están tratando de cumplir sus estándares de correcto o incorrecto. Lo están haciendo muy bien.

3)

Tienen marcadas opiniones a cerca de qué es bueno y qué es malo.

El hecho de juzgar les da un sentimiento de seguridad. La vida está tan bien organizada cuando se dividen las acciones, pensamientos o personas dentro de correcto o incorrecto.

Es común a todas estas características que en todo lo que hacen o sienten ustedes realmente no están ahí. Su conciencia reside en las capas externas de su ser, donde es conducida por modelos de pensamiento y comportamiento orientados por el miedo.
Permítanos nuevamente dar un ejemplo. Si ustedes acostumbran estar lindos y agradables todo el tiempo, están exhibiendo un modelo de comportamiento que no nace de su ser interior. En realidad ustedes están suprimiendo señales desde su parte más interna. Están tratando de cumplir con las expectativas de algún otro, con motivo de no perder su amor, admiración o cuidado. Están reaccionando por miedo. Se están limitando a ustedes mismos en sus expresiones. La parte de ustedes que no es expresada vivirá de todos modos su propia vida escondida de sí misma, creando insatisfacción y agotamiento en su ser. Tiene que haber ira e irritación presente en ustedes, de lo  cual nadie es consciente, ¡ni siquiera ustedes!

El modo de salir de este estado de abnegación es establecer contacto con las partes suprimidas y escondidas dentro de ustedes.

Hacer contacto con las partes suprimidas y escondidas dentro de ustedes no es difícil, en el sentido de requerir habilidades particulares o conocimiento para lograrlo. No hagan que el ‘ir hacia dentro’ sea un proceso difícil que otros tengan que enseñarles o hacer por ustedes. Ustedes pueden hacerlo por sí mismos y hallarán las propias maneras de hacerlo. Motivación e intención son mucho más importantes que “habilidades” y “métodos”. Si ustedes realmente intentan conocerse a ustedes mismos, si están decididos a ir profundo adentro y cambiar los pensamientos temerosos y emociones que bloquean sus caminos a una vida completa y feliz,ustedes lo lograrán, a través del método que sea.

Habiendo dicho lo anterior, nos gustaría ofrecer una simple visualización simbólica la cual los puede ayudar a lograr estar en contacto con sus emociones.

Tomen un momento para relajar los músculos en sus hombros y cuello, siéntense derechos y coloquen sus pies planos sobre el piso. Respiren profundo. 
Imagínense a ustedes mismos caminando por un sendero bajo un cielo azul ampliamente abierto. Sienten los sonidos de la naturaleza y sienten el viento a través de su cabello. Están libres y felices. Más adelante en el camino, de pronto ven a varios niños corriendo hacia usted. Se están acercando a usted. ¿Cómo responde su corazón a esta visión? 
Luego los niños están frente a usted. ¿Cuántos hay? ¿Cómo se ven? ¿Son niños, niñas, o ambos? Usted les dice hola a todos. Dígales cuán feliz se siente de verlos. Luego usted se dirige a uno de esos niños en particular. Éste lo está mirando a los ojos. El o Ella tiene un mensaje para usted. Está escrito en los ojos del niño. ¿Puede leerlo? ¿Qué es lo que quiere decirle? Le está entregando una energía que usted necesita justo ahora. Nombre la energía que este niño interior ha venido a traerle, y no la juzgue. Simplemente agradezca a él o a ella, y luego libere la imagen. 
Sientan la tierra firmemente bajo sus pies otra vez y respiren profundamente por un instante. Ustedes en este momento se han conectado con una parte escondida de ustedes mismos. Pueden regresar a esta escena todas las veces que quieran, y tal vez hablar con los otros niños también.

Yendo hacia dentro, y estableciendo contacto con las partes escondidas y suprimidas de ustedes mismos, se están volviendo más presentes. Su conciencia se está elevando sobre los modelos de pensamiento y comportamiento motivados por el miedo, que ustedes han dado por supuesto por tanto tiempo. Están tomando responsabilidad por sí mismo. Se hacen cargo de la pena, enojo y herida interna, como un padre se hace cargo de sus hijos. Describiremos este proceso con mucho más detalle en otro momento. (Ver Trabajadores de la Luz III). 


Características de la dualidad liberada

1)

Escuchan el lenguaje de su alma, la cual les habla a través de sus emociones.

2)

Actúan basándose en este lenguaje y crean los cambios que su alma desea realizar.

3)

Valoran el tiempo en que están completamente solos, ya que sólo en silencio ustedes pueden oír los susurros de su alma.

4)

Cuestionan la autoridad de los modelos de pensamiento o reglas de comportamiento las cuales bloquean la libre expresión de su verdadera inspiración y aspiración.

El punto decisivo en dejar ir la dualidad

Su ciclo de vidas terrestre llega a una conclusión cuando su conciencia es capaz de sostener todas las experiencias de la dualidad en sus manos, mientras permanecen centrados y completamente presentes. En cuanto ustedes se identifiquen con un aspecto de la dualidad más que con otro (con luz como opuesto a la oscuridad, con rico como opuesto a pobre, etc., etc.), su conciencia está en un columpio. El karma no es nada más que el natural armonizador del columpio en el que se encuentra su conciencia. Ustedes liberan sus ataduras al ciclo kármico cuando su conciencia encuentra su punto de anclaje en el centro inmóvil del columpio.

Este centro es el punto de salida del ciclo kármico. Los tonos de sentimientos predominantes en este centro son tranquilidad, compasión y total alegría. Los filósofos griegos tuvieron premoniciones de este estado al cual llamaron ataraxia:imperturbabilidad. 
Juicio y miedo son las energías que más los sacan de este centro. 
A medida que liberen éstas energías más y más, se volverán más serenos y abiertos por dentro. Ustedes realmente entran a otro mundo, a otro plano de conciencia. 
Esto se manifestará en su mundo externo. Frecuentemente será un tiempo de cambio y de decirle adiós a aspectos de su vida que ya no los reflejan más a USTEDES. Grandes cataclismos pueden ocurrir en las áreas de relaciones y trabajo. Muy probablemente, toda su forma de vida se vuelva patas para arriba. Esto sólo es natural, desde nuestra perspectiva, ya que los cambios internos siempre son precursores de cambios en su mundo exterior. Su conciencia crea la realidad material en la cual ustedes habitan. Siempre es de este modo.

La liberación del amarre a la dualidad lleva tiempo. El desenmarañar todas las capas de oscuridad (inconsciencia) es un proceso gradual. Sin embargo, una vez que ustedes emprenden  este camino, el camino hacia el Sí Mismo interior, se distancian lentamente del juego de la dualidad. Cuando prueben el verdadero significado de ‘ataraxia’, habrán llegado al punto decisivo. Cuando hayan sentido el silencio, plenos de alegría por simplemente estar con ustedes mismos, sabrán que esto es lo que han estado buscando por tanto tiempo. Ustedes irán hacia dentro, una y otra vez, para experimentar esta paz interior.
Ustedes no huirán de los placeres mundanos. Pero habrán hallado un ancla de divinidad dentro de ustedes mismos, y experimentarán el mundo y todas sus bellezas desde este estado de dicha.
La dicha nunca se haya en estar con cosas materiales. Ésta reside en el modo en que ustedes las experimentan.
Cuando hay paz y alegría en su corazón, las cosas y personas que encuentren les darán paz y alegría.

En estos días y época, un cierto número de almas están preparándose para bajarse del ciclo kármico. Hablaremos profundamente acerca de éste grupo en las próximas sesiones. (Trabajadores de la Luz I, II, III).
Sin embargo, no es solamente un grupo de almas humanas las que ahora alcanzan el final de un ciclo personal transformativo. La tierra completa en la que ustedes viven está llevando a cabo una profunda y completa transformación. También está llegando a su fin un ciclo planetario.

Esta era es tan especial debido a la coincidencia de estos dos ciclos.


Los pensamientos alteran la física.

Escrito por danielvilalta 20-09-2014 en Nueva era. Comentarios (0)


Según las investigaciones del famoso científico japonés Masuru Emoto, los pensamientos generan energía, y como tal alteran estados físicos como el del arroz de las fotografías de arriba. No solo el pensamiento afecta a las cosas, también el estado de emoción, es energía que nos llega a nosotros y nos contagia situaciones de alegría, tristeza, rabia, enfado, etc. ¿Os ha pasado alguna vez, verdad?
El experimento de Masuru Emoto consistió en exponer agua a la acción de diferentes palabras (amor, odio, alegría, rabia...) y después hacer fotografías a los cristales congelados de esa misma agua . Estas dos fotografías muestran lo que le ocurría al agua expuesta a la palabra odio y a la palabra amor:

Sorprendente, ¿no? Pega a tus botellas o recipientes de agua y otras bebidas y alimentos la palabra de amor. Ya verás la diferencia.

Una nueva alimentación para una nueva humanidad

Escrito por danielvilalta 20-09-2014 en Nueva era. Comentarios (0)

LA NUEVA ALIMENTACIÓN

En esta era de enormes cambios, nada volverá a ser igual… En relación a la salud, muchos elegirán marchase (morir), pues no están dispuestos a dejar las adicciones del mundo de los sentidos, y así tiene que ser, pues es parte del proceso natural. Aquellos de nosotros que sí deseamos  remontar las grandes olas del cambio, en este momento tenemos que emprender conscientemente la labor alquímica de la metamorfosis: el cambio en todos los ámbitos de vuestra vida.

           Está claro que si es luz lo que deseamos crear en nuestra forma, ¿qué mejor fuente que las plantas? Ellas son los pulmones de la Tierra, y como fuente alimenticia no solo suministran oxígeno al sistema, sino que llevan luz hasta las células. Cada célula de nuestro cuerpo es activada por la luz; similar a una batería eléctrica en miniatura, con sus polos norte y sur. Cada célula contiene el espectro de colores de nuestros chakras primarios.

            Las plantas captan la luz en las hojas a través del proceso de la fotosíntesis; la ingestión de frutas y verduras crudas lleva la luz a través del sistema digestivo y, muy significativamente, a través de la oscuridad del intestino, y reaccionan en nuestra constitución celular como portadoras de luz que restituyen la fuerza vital en nosotros. La clave aquí, reside en comprender que la comida también debe consumirse para reabastecer las frecuencias de luz que necesitas las unidades CELULARES de vuestro cuerpo.

            Nuestra fuente de vida, nuestra energía, es la luz que entra al cuerpo a través de la piel, los ojos y, lo que es aún más importante, de los alimentos. Al distanciarnos tanto de la tierra a causa de la tecnología y comercialización, hemos abandonado y olvidado el verdadero significado de la nutrición proveniente de la comida, la cual tiene que alimentar no solo el yo físico, sino también el espiritual.

           Al guisar y procesar los alimentos se elimina la vida (la luz vital). Las sustancias químicas esenciales, necesarias no solo para el perfecto funcionamiento del cuerpo, sino también para la apertura de la glándula pineal, se encuentran principalmente en frutas y verduras crudas, en granos, frutos secos y semillas. Crudos sin procesar, estos alimentos son los perfectos portadores de la luz desde la base misma de la cadena alimenticia, tal como se lo propuso la naturaleza cuando, tiempo atrás, estábamos tan en contacto y armonía con la tierra. Como preparación para la aceleración del cambio global y personal que está ocurriendo, estos son los principios simples que vamos a tener que adoptar con cierta urgencia en nuestra conciencia de los alimentos:

§ Eliminad la carne animal de vuestra dieta.

§ Eliminad  los colores y sabores artificiales, la comida y los suplementos alimenticios sintéticos.

§ Seleccionar alimentos naturales, integrales y sin procesar de la base de la cadena alimenticia, tales como granos (en especial el arroz integral ecológico), semillas, frutas y vegetales.

§ Cambiad radicalmente vuestros métodos de preparación de comida, de modo que incluya entre un 60% y 70% de frutas y verduras sin cocer, idealmente llevadas directamente del árbol o planta a la mesa.

§ Eliminad por completo el horno microondas de vuestro consumo alimenticio.

§ Buscad productos agrícolas cultivados con métodos biológicos o, todavía mejor, cultivad los vuestros propios. Las plantas responden al corazón aún con más luz; todos los seres vivos florecen con el amor.

§ Incorporad semillas, legumbres secas y fibra a vuestra dieta.

§ Bendecid los alimentos que ingerís y rodeadlos de luz.

§ El dióxido de sicilio puede neutralizar parte de los contaminantes que se encuentran en vuestra agua potable: colocad una punta de cuarzo en una botella de vidrio y almacenad agua filtrada durante la noche, antes de beber. Si no beber agua mineral, nunca del grifo, y sanarla colocando en la botella la palabra <<amor>>. Como última alternativa, filtrar el agua del grifo, incluso la que empleéis para cocinar, bendecida y sanada por la palabra <<amor>>, que es la más poderosa de todas.

¿Podéis considerar el consumo de vegetales verdes crudos, de hojas grandes, cultivados orgánicamente, como el suministro instantáneo de luz y vida para el cuerpo? Las semillas, especialmente las de girasol, se cuentan entre las fuentes alimenticias más beneficiosas, pues en su concentración contienen frecuencias muy altas de luz y proporcional al cuerpo nutrientes y elementos bioquímicos sustanciales. Considerad los frutos secos, semillas y legumbres secas como los alimentos menos procesados o químicamente alterados que tenemos a nuestro alcance. Llevan luz al torrente sanguíneo y a través del conducto oscuro del intestino, fortaleciendo vuestra energía. Aprended a disfrutar de semillas y frutos secos en su forma natural en vez de tostados, salados o procesados en aceites y condimentos químicamente alterados, que destruyen su naturaleza pura. Los alimentos de sabor mejorado casi siempre han sido procesados químicamente, y eso destruye la luz.

            Los huertos orgánicos serán esenciales para nuestro proceso en esta década, YA, porque los pesticidas usados en la producción en masa de frutas y vegetales producen toxicidad en el cuerpo y, en un sentido, anulan cualquier beneficio derivado de su consumo. Tened presente que si un alimento es atractivo para un insecto, lo más seguro es que sea saludable para nosotros, así que no os preocupéis si descubrís unas cuantas criaturas compartiendo una hoja de lechuga o un tomate. Su presencia es una señal de que la comida está libre de pesticidas y desperdicios tóxicos, y sería sabio por nuestra parte, aceptarlos como mensajeros. Es mucho lo que podemos hacer en nuestras huertas orgánicas, por medio de la plantación selectiva, para mantener a distancia a la comunidad de insectos. La siembra de brotes de ajos en los perímetros, forma una barrera olfativa que muchos insectos encuentran ofensiva y se niegan a cruzar. El consumo de ajo crudo es una protección efectiva contra las picaduras de mosquitos. El ajo, el alimento milagroso, es uno de los desinfectantes naturales más  potentes para nuestro sistema, y desempeña numerosas funciones en el mantenimiento del equilibrio y la buena salud.

La carne es devastadora para el cuerpo, la mente y el espíritu. Considerad que cada vez que comemos un trozo de carne estamos introduciendo muerte violenta en nuestro ser, y recordad que es carne muerta y vieja lo que le dais a un cuerpo que deseamos iluminar. ¿Veis la ironía de esta contradicción? Estamos arrasando nuestro cuerpo con la sobrecarga de adrenalina del aterrorizado animal agónico, con hormonas, sustancias químicas tóxicas y con la manipulación genética utilizadas para estimular artificialmente el crecimiento por el motivo obvio de aumentar la producción. Estamos enviando oscuridad y densidad al sistema: plomo, no oro.

El consumo de carne animal clonada, que se halla apenas a la vuelta de la esquina, (si es que ya no están comercializando con ella)…, introducirá complicadas mutaciones genéticas en nuestro cuerpo, y podéis estar seguros de que os pegará aún más a la densidad. Es  obvio que la carne muerta, el alimento más oscuro, bloquea nuestro sistema digestivo: entonces, ¿por qué no eliminarla? Una vez que conozcáis su densidad como un obstáculo para vuestro trabajo en el cuerpo de luz, a lo mejor descubrís que vuestro deseo de comer carne, sencillamente, ha desaparecido. Muchos de nosotros ya habéis observado una creciente falta de interés en la carne; lo que tal vez no hayáis identificado todavía es que esta es una etapa de la evolución de vuestra especie. Las hormonas, las sustancias químicas y las proteínas genéticamente reestructuradas de vuestro suministro de carne y leche no son saludables para el cuerpo humano.


Primeras hojas de "Reencontrando el camino"

Escrito por danielvilalta 11-08-2014 en Literatura. Comentarios (2)

Hola, aquí tenéis las primeras hojas de mi segundo libro titulado "Reencontrando el camino".

           

   

  REENCONTRANDO EL CAMINO

   Daniel Vilalta Castel

 

A los que amo y me aman, que son legión.

Índice:

-El encargo real……………………………………………………… 4 

-Vidas posibles………………………………………………………. 99

-¡Un piso a su medida!....…………………………………………….105

-Esperando su regreso………………………..................................112

-Corazones fronterizos………………………………………………. 122

-Fama……………………………………………….…………………..129

-Almas cabobercianas……………………………………………….. 137

-Reencontrando el camino………………………………………….. .148

-Sin novedad en el frente…………………………………………….. 161

-Avance novela “El legado de Userhat”………………………………182

 

Finalista XXXII Premio Literario “Felipe Trigo” de Narración Corta

  EL ENCARGO REAL

(Basado en hechos reales)

  1

9 de marzo de 1893

Querido diario:

¡Cuánto me alegro de tenerte otra vez conmigo! Los carceleros se han apiadado de mí y por fin han cedido ante mis reiteradas súplicas, hastiados de escuchar los lacrimosos lamentos con que he procurado taladrar sus oídos de día y de noche, implorando por tu pronta devolución. ¿Recuerdas cómo me puse cuando mi amada Constance concedió más crédito a las pretensiones de matrimonio de aquel picapleitos de tres al cuarto de Queens que a la mías? Pues ni comparación, aún peor. Afortunadamente, los guerreros más bravos de este país de mierda son mucho menos inconmovibles que mi dulce prometida. ¡Dios la bendiga con la gracia de un rayo certero!

Me siento aliviado. Contigo ya no me sentiré tan solo. Serás consuelo en mis horas aciagas una vez más. Y en tus páginas podré dejar constancia de mis últimos pensamientos antes de morir; contar de primera mano lo que me ha sucedido, por muy absurdo que me parezca todavía. Esperando, quizá, que alguien logre encontrarte algún día, aquí, en el confín del mundo.

No sabría precisar con rigurosa exactitud el número de inventores que han fallecido a consecuencia de sus propias creaciones; pero yo, Harold P. Brown, el inventor de la tan en boga silla eléctrica, probablemente formaré parte de esa macabra lista en cuanto el sol africano dé los buenos días y al estrafalario rey de Abisinia se le antoje recordar que hace dos semanas que tiene recluido a un estadounidense a la espera de ser ejecutado.

¿Quién me mandaría a mí dármelas de intrépido aventurero, yo, que nunca he salido de Nueva York? Y todo por culpa de mi ego, de mi vapuleada vanidad de colegial. Sí, tenía derecho a sentirme indignado con el mundo, abrigaba numerosas y justificadas razones para estar harto de sufrir en las tripas el frío desapacible del olvido que, irremediablemente, se termina experimentando bajo la sombra de mi admirado Thomas Edison; pero ¿no era mejor saberse eclipsado por un gran hombre que descansar eternamente bajo dos metros de tierra compacta, en un país perdido de la mano de Dios e infestado de salvajes ignorantes y leones hambrientos?

  Sé que no es loable regocijarse de la muerte de un ser humano, por muy malvado que este pudiese haber sido en vida, pero reconozco humildemente que cuando William Kemmler tuvo el dudoso privilegio en el penal de Auburn de ser el primer reo en probar la comodidad de mi silla eléctrica, me reconocí gratamente embriagado, flotando en una esponjosa nube de azúcar. Finalmente elevado por méritos propios a la altura intelectual de mi consagrado benefactor.

Como bien sabes, porque si no te aseguro que no me hallaría en este calamitoso embrollo, el entusiasmo por los halagos de toda la comunidad científica me duró más bien poco. Se achicó tan rápidamente como el descorche de una botella de champán barato por culpa del iletrado populacho, que es, a fin de cuentas, quien te encumbra realmente a la fama.

Como no me conocían, la opinión pública comenzó a atribuir mi invento al señor Edison porque su nombre le resultaba más familiar. Los medios de comunicación, siempre tan arbitrarios y poco meticulosos en el uso del cuarto poder y su influencia, añadían invariablemente a la noticia el dato de que yo era un destacado joven de veintiuna primaveras, que en aquel año de 1890 trabajaba para él en sus laboratorios del General Electric Company. Y sin quererlo ni beberlo, por pura e injusta correlación, mi nombre y mis apellidos se fueron difuminando en los rotativos hasta desaparecer, otorgando paulatinamente el logro científico a Edison. Era tal el despropósito, que en más de una ocasión incluso necesité defender mi autoría con la vehemencia de un predicador irlandés ante mis propios vecinos de Brooklyn. Vergonzoso.

Por todo ello, en cuanto nos transmitieron a los empleados la inusual petición del excéntrico rey Menelik II de Abisinia, no dudé en ofrecerme voluntario para ser el máximo responsable de que ese capricho real se concediera de la manera más satisfactoria posible.

Quise ver en aquel encargo una oportunidad que la justa providencia me enviaba para que mi mérito fuese pródigamente reconocido y elogiado por un personaje de alto copete -un monarca nada menos-, aunque fuese uno que solo conocían en su casa: un negro selvático que se cubría sus partes menos nobles con pieles de león secadas al sol y se tocaba con una ostentosa corona de oro puro y gemas engarzadas, al más genuino y rancio estilo inglés.

Debo admitir, con cierto rubor porque me considero una persona de una cultura general muy amplia y bien documentada -no entiendo únicamente de corrientes alternas o continuas-, que al leer la misiva que Roswell P. Flower, el gobernador de Nueva York, había recibido en su despacho atacada de una viruela de abigarrados sellos e ilegibles certificados de tan diferentes y diversos países, me vi obligado a buscar en un atlas de la Biblioteca Pública de Brooklyn la ubicación correcta de aquel rincón del globo de tan exótico nombre. Y no, no era ninguna broma astutamente diseñada: Abisinia existía. La llamaban <<la Suiza de África>>, y estaba plantada en el cuerno de ese inmenso y desconocido continente, sobre todo para mí, que apenas retenía en la memoria unas leves nociones de su enrevesada geografía.

Me chocó comprobar que la noticia de mi invento había llegado como primicia a Addis Abeba, su capital, ¡con tres años de retraso!

No era de extrañar, la verdad. Por lo que he podido descubrir en persona más tarde, las noticias locales suelen viajar con considerable rapidez y eficacia por todo el país gracias a la fiable red de tambores. Este rudimentario telégrafo funciona a las mil maravillas, sorteando sin aparente dificultad altas montañas, inmensas mesetas, profundos barrancos y caudalosos ríos; haga sol, llueva o nieve. Pero a la hora de hacerse eco de los acontecimientos de toda índole que se producen más allá de sus fronteras y más allá de los vastos confines africanos, las informaciones llegan escasas y ya algo anticuadas a los oídos de unos pocos privilegiados abisinios. Aun así, doy fe de que, cuando llegan, las reciben con idéntica sorpresa y admiración que en el resto del planeta, como si todavía fueran sucesos de primera plana y grandes titulares.

Pues sí, Menelik II se había enterado de la existencia de mi silla eléctrica. ¡Se sabía de mi invento en África! Estaba emocionado. Había llegado hasta sus soberanos oídos la intención del Estado de Nueva York de hallar un sistema de ejecución más <<humano>> que la desagradable y a veces lenta horca, que en aquellos días estaba siendo diana de muchas quejas por parte del ciudadano medio.

Era comprensible la preocupación de los políticos por su imagen ante los electores. Cuando se ejecuta a alguien, si el pobre diablo fallece con rapidez (<<en un pispás>>, como se suele decir), pues todos contentos. <<La ley es rápida y justa, bla, bla, bla… ¿Les apetece un refrigerio?>>. Y la foto queda genial en los periódicos, con los ilustres testigos muy solemnes y bien alineados a pie de horca.

Pero si el condenado se pone tiquismiquis y muestra muy poca disposición a la hora de cumplir con su papel estrella, es decir, morirse cuando le toca hacerlo, la cosa cambia. Si el tipo se empeña en no sucumbir ante la asfixia en pocos segundos o su cuello se resiste a romperse al primer latigazo, pues lo cierto es que, en estos casos -muy pocos, la verdad sea dicha-, hay que ser dueño de un estómago de hierro para soportar el horrible rictus de sufrimiento y las tremendas sacudidas del colgado sin apartar la mirada ni vomitar discretamente el almuerzo en el pañuelo. Después de semejante visión, ¿a quién le queda cuerpo para fotos?

Algo parecido le debía de pasar a Menelik, y como este se las daba de ser un moderno humanista entre sus partidarios, nos pedía que le enviásemos dos sillas con la menor dilación para poder dar el pasaporte a sus criminales más destacados sin que nadie perdiera el apetito por ello (que aquí lo de la comida se lo toman muy en serio).

Y en contra de los insistentes ruegos de mis seres más queridos, me embarqué en lo que, en aquel momento, idealizaba como la mayor aventura de mi corta vida, una aventura que, lamentándolo enormemente como bien puedes comprender, va a acabar siendo, además, la última. Lo más triste es que nadie llegará nunca a saber qué es lo que me ocurrió en realidad. ¿Me echarán de menos? El rey, con garantizar por su honor que una vez entregada la mercancía regresé a casa feliz como unas pascuas, tendrá las espaldas cubiertas, testimonios que lo corroboren no le faltaran. ¿Quién le iba a tildar de mentiroso si no había pruebas? Y si se creían su versión de los hechos, ¿quién iba a ser el guapo que arriesgaba vidas y una considerable suma de dinero para encontrar y repatriar un cadáver que seguramente ya había sido plato principal en un festín de hienas y buitres? ¿En un vasto continente donde los exploradores más curtidos se pierden con la misma facilidad que un ciego en un barrio desconocido?

Nadie se podía esperar, y por supuesto yo menos que ninguno, que aquel autoproclamado monarca de inquebrantable determinación, que tuvo la audacia de unificar un país disperso formado por distintos y enemistados estados feudales -a cual más beligerante y amigo de lo ajeno-, que lo había modernizado de arriba abajo, fuera en realidad ¡un lunático de libro! Un chiflado digno del más concienzudo de los análisis psiquiátricos.

Mientras surcaba el océano Atlántico, rumbo al picudo borde oriental de África, con las dos sillas eléctricas bien embaladas y estibadas en la inmensa panza del buque, me fui ilustrando tranquilamente acerca de la cultura y la historia más reciente de Abisinia gracias a un par de libros que me había recomendado un antiguo profesor de Historia.

El que más impresión me causó fue el titulado La campaña de Abisinia, escrito por F. Shepherd. Una lectura nada alentadora si se está pensando en hacer turismo por estos lares, ya que narra fielmente la rápida y sangrienta confrontación armada que mantuvieron los ingleses con el antecesor de Menelik II: el aún más desquiciado rey Theodore, un mal bicho de mucho cuidado. Sus páginas están salpicadas de minuciosos y repulsivos detalles sobre las mil y una formas que tienen por aquí de matarse los unos a los otros: ya sea en la batalla, a modo de castigo o como método de represión.

Con todo y con eso, mis recelos se disiparon como la niebla en cuanto fondeamos en el atestado puerto de Massaua e iniciamos ruta hacia la encumbrada capital.

Jamás me había sentido tan vivo.

Lamentablemente para mis delicadas posaderas, habituadas a las cómodas sillas y taburetes del laboratorio, la línea de ferrocarril que los risueños franceses habían iniciado desde su colonia de Yibuti para animar el comercio con Abisinia, y cuya última estación estaba planificada en Addis Abeba, avanzaba tan lenta como un caracol y apenas contaba con unas pocas millas de vía. Así que me vi obligado a sumarme a una larga y variopinta caravana de comerciantes y mercaderías, entre las que me impactó descubrir una veintena o más de patéticos esclavos.

Al principio, me hizo hasta gracia emular a mis antepasados vaqueros, montado en un ingobernable pero resistente caballito de montaña; pero según iban pasando las millas y se sucedían las horas -que aquí en África tienen más de sesenta minutos-, el dolor de huesos y músculos era insufrible, y apenas me permitió unos instantes de paz para poder disfrutar del espectáculo tan maravilloso por el que transitábamos.

¡Uf! Estoy cansado. Voy a tratar de dormir un poco. Continuaré escribiendo mañana.

Si aún sigo con vida.

  2

10 de marzo de 1893

Querido diario:

Como bien saben los que me conocen, nunca antes me había animado a salir de los límites de mi ciudad, que por sí misma ya es un mundo y ofrece de todo si pagas el precio convenido. Por eso, y a pesar de la incomodidad de tan prolongado y penoso viaje, aquel recorrido de cientos de millas por una naturaleza edénica, de altísimas crestas montañosas y valles insondables, me colmó los ojos de una belleza tal que, si me lo permites, solo voy a describir vagamente, porque no hay bastantes palabras en mi vocabulario para expresar con suficiente fidelidad cada una de las maravillas de las que fui honrado testigo.

Al ritmo pausado que marcaban los animales de carga, inevitablemente demorados por las pesadas cadenas y grilletes que sufrían los esclavos, fuimos avanzando en las sucesivas altiplanicies por curvas suaves, por lomas más o menos soportables y a través de hondonadas exentas de un peligro mortal evidente.

Sin embargo, una vez superada esa tranquila primera etapa de nuestro itinerario, la tierra se quebró ante nosotros de manera vertical, brusca e inesperadamente, como si un dios ocioso hubiese jugado a los castillos de arena y remodelado el paisaje a su antojo, originando con sus manos titánicas cañones profundos que te robaban el aire, profundidades de vértigo con las que tropezabas cada dos por tres hasta llegar a exasperar. La carretera entonces, convertida en poco más que una senda ancha, se abría paso a tientas por el terreno, zigzagueando al borde del abismo con una inestabilidad turbadora. No se sabe cómo, salvaba innumerables curvas y cerrados virajes con la paciencia de un gusano al tiempo que ganaba altura, pegada en precario equilibrio a las paredes, que casi parecían esculpidas a pico. Las vistas eran tan espectaculares como sobrecogedoras. El fondo de los barrancos se intuía allá abajo, a una caída de cientos de yardas. Las mismas que se alzaban cara arriba, hacia un cielo que se mostraba más inalcanzable que nunca.

Y retozando en total libertad por semejante escenario natural, por donde estoy convencido que Adán y Eva daban saltitos de gozo en sus primeras travesuras, mi corazón de niño se regocijó contemplando la exuberante e insólita población animal.

Ante mi mirada asombrada se sucedieron hermosos ciervos y dignos antílopes; fogosos monos; búfalos malcarados; grandes y peligrosos hipopótamos, y, sobre todo, el descubrimiento tan aterrador como fascinante de una pitón de seis metros, de piel brillante e hipnóticos colores, dormitando apaciblemente en el bajío.

Curiosamente, no logré avistar ningún león, el rey de la selva, ni de día ni de noche. No hasta que llegué a la capital, al lugar más urbanizado de Abisinia, donde me topé de bruces con dos enormes ejemplares en el lugar más insospechado e inadecuado.

Y por fin, cuando ya temía que si continuaba a horcajadas un minuto más sobre aquella incómoda montura mi cuerpo descoyuntado no recuperaría jamás su lozanía, arribamos a la tan anhelada Addis Abeba, residencia permanente de mi soberano anfitrión.

Vistas las penosas aldeas en las que habíamos pernoctado, o los primitivos y reducidos asentamientos humanos donde apenas nos habíamos detenido para reabastecernos de provisiones, la verdad es que no me esperaba encontrar gran cosa. El ánimo ya no me alcanzaba para mantener el espejismo de la ilusión. Millas atrás, había abandonado cualquier esperanza de encontrarme con una ciudad de ensueño, repleta de palacios y prosperidad, o, al menos, medianamente civilizada. Y lamento reconocer que no me llevé ninguna grata sorpresa. Lo que vi hizo que se me cayera el alma a los pies y me confirmó que no andaba equivocado con mi pesimismo. ¡Madre de Dios! ¡Pero adónde había ido a parar!

La capital de Abisinia era (es) un auténtico estercolero, eso sí, inmenso. Addis Abeba se extiende a los pies del monte Entoto a una altitud nada despreciable de unos siete mil pies -pie arriba o abajo-, en unos catorce acres de meseta, y va escalando la escarpada cuesta según crece en muertos de hambre y viviendas.

Según me comentó Hasani -nuestro políglota y servicial guía- nada más franquear la entrada principal de la muralla defensiva que la circunda, Addis Abeba es la urbe más alta del continente. Un verdadero nido de águilas. El muy estúpido lo mencionó orgulloso, hinchado como un pavo real, en su rígido inglés mal aprendido en alguna de las numerosas escuelas tuteladas por intrépidos religiosos que puntean África.

Estuve a un pelo de replicarle con mi afilada ironía, pero me contuve a tiempo. No me pareció prudente enojar al único de aquellos negros que se esmeraba en protegerme de tanta boca hambrienta de dientes afilados, tanto de origen animal como humano.

En mi humilde opinión, no creo que Addis Abeba pueda presumir de más méritos a parte del récord de altitud (que no dudé ni un instante que no lo tuviera). Es fea del demonio y tan grande como caótica. No hay ni una sola calle. Ni siquiera existe una avenida central que te oriente hacia la única edificación, digamos, destacable: el complejo palaciego.

La mayoría de las construcciones son meras chabolas que soportan la verticalidad por puro capricho, grandes chozas de adobe mal enjalbegadas de cal, ennegrecidas por el humo constante de las hogueras (aquí se desconoce la utilidad de una buena chimenea). Las precarias techumbres están fabricadas con paja seca, y serían el último cobijo que yo elegiría para guarecerme de una tormenta. Al verlas, me imaginé al lobo feroz soplando y soplando y no dejando ni una en pie.

Pese a todo, siempre encontrarás a alguien que vive peor que tú.

Los abisinios menos afortunados se apiñan en destartaladas tiendas de campaña, tiempo atrás de un blanco virginal. Algunas, curiosamente, de reconocible estilo militar. Vestigios del pasado que te recuerdan que incluso por estos inaccesibles parajes, reservados exclusivamente para las hábiles cabras, ha pasado de continuo y desde tiempos inmemoriales más de un ejército conquistador. Tropas comandadas por aguerridos generales que nada más llegar vieron y se fueron por donde habían venido sin poner mucho empeño en vencer, creyendo que no valía la pena tanto esfuerzo por un puñado de granos de café.

Así y todo, lo que más me desconcertó según íbamos adentrándonos en dirección a la residencia del rey, que se insinuaba a lo lejos, silueteada contra la montaña por un sol en declive, era la excesiva distancia que separaba unas viviendas de otras. Como soy mal pensado, me asaltó la impresión de que no reinaba la armonía precisamente entre sus más de cien mil moradores, como si mantuvieran vigente una de esas disputas pretéritas heredadas de anteriores generaciones, pero de las que ya nadie recuerda su procedencia con exactitud.

Andaba yo en estas cavilaciones, cuando la mayor parte del componente humano y de las mercaderías que acarreábamos en la caravana se separó despidiéndose de mí con amables adioses y sentidos deseos de fortuna (no, si cumplidores lo son un rato estos negros); y se dirigió renqueando al ritmo descompensado de los cautivos hacia el noreste, hacia la zona reservada a ferias permanentes y mercadillos varios.

Bueno, amigos lectores, espero que os haya gustado. Si os interesa, puedo enviaros la novela por correo postal previo ingreso de 16€ (los gastos de envío los asumo yo si es para España) en mi cuenta corriente del banco. Dedicada, por supuesto. Podéis pedírmela dejándome un mensaje en este blog o en mi email danielvilalta@hotmail.com

Un saludo y gracias.