Blog de Daniel Vilalta

Una nueva alimentación para una nueva humanidad

LA NUEVA ALIMENTACIÓN

En esta era de enormes cambios, nada volverá a ser igual… En relación a la salud, muchos elegirán marchase (morir), pues no están dispuestos a dejar las adicciones del mundo de los sentidos, y así tiene que ser, pues es parte del proceso natural. Aquellos de nosotros que sí deseamos  remontar las grandes olas del cambio, en este momento tenemos que emprender conscientemente la labor alquímica de la metamorfosis: el cambio en todos los ámbitos de vuestra vida.

           Está claro que si es luz lo que deseamos crear en nuestra forma, ¿qué mejor fuente que las plantas? Ellas son los pulmones de la Tierra, y como fuente alimenticia no solo suministran oxígeno al sistema, sino que llevan luz hasta las células. Cada célula de nuestro cuerpo es activada por la luz; similar a una batería eléctrica en miniatura, con sus polos norte y sur. Cada célula contiene el espectro de colores de nuestros chakras primarios.

            Las plantas captan la luz en las hojas a través del proceso de la fotosíntesis; la ingestión de frutas y verduras crudas lleva la luz a través del sistema digestivo y, muy significativamente, a través de la oscuridad del intestino, y reaccionan en nuestra constitución celular como portadoras de luz que restituyen la fuerza vital en nosotros. La clave aquí, reside en comprender que la comida también debe consumirse para reabastecer las frecuencias de luz que necesitas las unidades CELULARES de vuestro cuerpo.

            Nuestra fuente de vida, nuestra energía, es la luz que entra al cuerpo a través de la piel, los ojos y, lo que es aún más importante, de los alimentos. Al distanciarnos tanto de la tierra a causa de la tecnología y comercialización, hemos abandonado y olvidado el verdadero significado de la nutrición proveniente de la comida, la cual tiene que alimentar no solo el yo físico, sino también el espiritual.

           Al guisar y procesar los alimentos se elimina la vida (la luz vital). Las sustancias químicas esenciales, necesarias no solo para el perfecto funcionamiento del cuerpo, sino también para la apertura de la glándula pineal, se encuentran principalmente en frutas y verduras crudas, en granos, frutos secos y semillas. Crudos sin procesar, estos alimentos son los perfectos portadores de la luz desde la base misma de la cadena alimenticia, tal como se lo propuso la naturaleza cuando, tiempo atrás, estábamos tan en contacto y armonía con la tierra. Como preparación para la aceleración del cambio global y personal que está ocurriendo, estos son los principios simples que vamos a tener que adoptar con cierta urgencia en nuestra conciencia de los alimentos:

§ Eliminad la carne animal de vuestra dieta.

§ Eliminad  los colores y sabores artificiales, la comida y los suplementos alimenticios sintéticos.

§ Seleccionar alimentos naturales, integrales y sin procesar de la base de la cadena alimenticia, tales como granos (en especial el arroz integral ecológico), semillas, frutas y vegetales.

§ Cambiad radicalmente vuestros métodos de preparación de comida, de modo que incluya entre un 60% y 70% de frutas y verduras sin cocer, idealmente llevadas directamente del árbol o planta a la mesa.

§ Eliminad por completo el horno microondas de vuestro consumo alimenticio.

§ Buscad productos agrícolas cultivados con métodos biológicos o, todavía mejor, cultivad los vuestros propios. Las plantas responden al corazón aún con más luz; todos los seres vivos florecen con el amor.

§ Incorporad semillas, legumbres secas y fibra a vuestra dieta.

§ Bendecid los alimentos que ingerís y rodeadlos de luz.

§ El dióxido de sicilio puede neutralizar parte de los contaminantes que se encuentran en vuestra agua potable: colocad una punta de cuarzo en una botella de vidrio y almacenad agua filtrada durante la noche, antes de beber. Si no beber agua mineral, nunca del grifo, y sanarla colocando en la botella la palabra <<amor>>. Como última alternativa, filtrar el agua del grifo, incluso la que empleéis para cocinar, bendecida y sanada por la palabra <<amor>>, que es la más poderosa de todas.

¿Podéis considerar el consumo de vegetales verdes crudos, de hojas grandes, cultivados orgánicamente, como el suministro instantáneo de luz y vida para el cuerpo? Las semillas, especialmente las de girasol, se cuentan entre las fuentes alimenticias más beneficiosas, pues en su concentración contienen frecuencias muy altas de luz y proporcional al cuerpo nutrientes y elementos bioquímicos sustanciales. Considerad los frutos secos, semillas y legumbres secas como los alimentos menos procesados o químicamente alterados que tenemos a nuestro alcance. Llevan luz al torrente sanguíneo y a través del conducto oscuro del intestino, fortaleciendo vuestra energía. Aprended a disfrutar de semillas y frutos secos en su forma natural en vez de tostados, salados o procesados en aceites y condimentos químicamente alterados, que destruyen su naturaleza pura. Los alimentos de sabor mejorado casi siempre han sido procesados químicamente, y eso destruye la luz.

            Los huertos orgánicos serán esenciales para nuestro proceso en esta década, YA, porque los pesticidas usados en la producción en masa de frutas y vegetales producen toxicidad en el cuerpo y, en un sentido, anulan cualquier beneficio derivado de su consumo. Tened presente que si un alimento es atractivo para un insecto, lo más seguro es que sea saludable para nosotros, así que no os preocupéis si descubrís unas cuantas criaturas compartiendo una hoja de lechuga o un tomate. Su presencia es una señal de que la comida está libre de pesticidas y desperdicios tóxicos, y sería sabio por nuestra parte, aceptarlos como mensajeros. Es mucho lo que podemos hacer en nuestras huertas orgánicas, por medio de la plantación selectiva, para mantener a distancia a la comunidad de insectos. La siembra de brotes de ajos en los perímetros, forma una barrera olfativa que muchos insectos encuentran ofensiva y se niegan a cruzar. El consumo de ajo crudo es una protección efectiva contra las picaduras de mosquitos. El ajo, el alimento milagroso, es uno de los desinfectantes naturales más  potentes para nuestro sistema, y desempeña numerosas funciones en el mantenimiento del equilibrio y la buena salud.

La carne es devastadora para el cuerpo, la mente y el espíritu. Considerad que cada vez que comemos un trozo de carne estamos introduciendo muerte violenta en nuestro ser, y recordad que es carne muerta y vieja lo que le dais a un cuerpo que deseamos iluminar. ¿Veis la ironía de esta contradicción? Estamos arrasando nuestro cuerpo con la sobrecarga de adrenalina del aterrorizado animal agónico, con hormonas, sustancias químicas tóxicas y con la manipulación genética utilizadas para estimular artificialmente el crecimiento por el motivo obvio de aumentar la producción. Estamos enviando oscuridad y densidad al sistema: plomo, no oro.

El consumo de carne animal clonada, que se halla apenas a la vuelta de la esquina, (si es que ya no están comercializando con ella)…, introducirá complicadas mutaciones genéticas en nuestro cuerpo, y podéis estar seguros de que os pegará aún más a la densidad. Es  obvio que la carne muerta, el alimento más oscuro, bloquea nuestro sistema digestivo: entonces, ¿por qué no eliminarla? Una vez que conozcáis su densidad como un obstáculo para vuestro trabajo en el cuerpo de luz, a lo mejor descubrís que vuestro deseo de comer carne, sencillamente, ha desaparecido. Muchos de nosotros ya habéis observado una creciente falta de interés en la carne; lo que tal vez no hayáis identificado todavía es que esta es una etapa de la evolución de vuestra especie. Las hormonas, las sustancias químicas y las proteínas genéticamente reestructuradas de vuestro suministro de carne y leche no son saludables para el cuerpo humano.


Comentarios

No hay ningún comentario

Añadir un Comentario: